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jueves, 12 de marzo de 2009

Travesía

Recuerdo siempre el mismo viaje
en un antiguo renault blanco.
A ambos lados de la carretera
centenarios olivos gesticulando,
advirtiendo el paso del tiempo
en la arrugas de sus brazos.
Olía a vino en aquellos campos
y una mancha naranja en el horizonte
que, poco a poco, iba desapareciendo,
nos avisaba de que aquel paisaje era,
sin duda alguna, un hecho tan efímero
como el recuerdo de estos viajes
por aquellas carreteras secundarias.

martes, 10 de marzo de 2009

E.S Nº 34280

El zumbido de una mosca.

Un Massai repostando su Dodge Caliber negro.

- Ya me han dado el permiso de residencia,
los muy cabrones...
creían que por ser negro no me lo iban a conceder.
¿A ti qué te parece?
Menudos hijos de puta...

La onda expansiva del zumbido de una mosca.

lunes, 9 de marzo de 2009

Insomnio/José Antonio Padilla

Hoy todo se agolpa.

Pero, lo que más, mis emociones. Y, entre ellas, mis quebrantos.

Allá van…

Qué hago aquí,
en esta intimidad de brújula,
al este
de un barrio sin futuro.

Qué hago aquí,
imaginándote
sílaba a sílaba,
deletreándote
hueco a hueco.

Debajo de mi insomnio
parece que hace guardia un coche fúnebre.

¡Vaya día! Quizás tendría, pero no debo. Siento ser opaco.

Del libro, Noches Áticas, en e. d. a. libros.

martes, 3 de marzo de 2009

Presentación del libro Mi memoria es un tobogán/Espacios insostenibles por Carmen Camacho


PRESENTACIÓN DE

ESPACIOS INSOSTENIBLES y

MI MEMORIA ES UN TOBOGÁN

de

NACHO MONTOTO

(FNAC, 6 de febrero de 2009)

Carmen Camacho


Buena tarde, toda ella, así se llueva.

Tengo el gusto –que es uno de esos gustos casi malsanos- de sacarme del cuerpo e intentar (no sé si lo conseguiré) poner en orden lo que me evoca este libro capicúa “Mi memoria es un tobogán” y “Espacios Insostenibles”, escrito del derecho y del revés por mil autores desperdigados, que hoy han hecho el esfuerzo de agruparse en un solo cuerpo y venir aquí, a este rincón de Sevilla. (Por cierto, ¿qué caserón sería el FNAC antes de ser FNAC o cualquier otra tienda, qué espacio insostenible, qué muertos de la memoria nos estarán ahora mismo observando? O mejor, ¿qué será de este lugar, no dentro de 2.000 años, sino luego, dentro un rato, cuando recojamos la voz y nos vayamos a tomarnos otra cerveza? Aquí, seguramente, quedará un Caín de este libro jodiendo con su quijada una pantalla de plasma).

A lo que iba, que me voy: aquí Nacho Montoto, compilador de puntos y seguidos, súmmum de Apocalipsis, poeta al filo –y perdón por la redundancia: que el poeta que no esté haciendo equilibrios en el borde de su propia lengua, no lo es-. Es un placer tener aquí al sonámbulo que escribió este libro.

Comienzo y desmembro, me vas a permitir, tus textos. Así como si fuera una filóloga borracha, o una crítica hidrófoba, verborreica, locuaz, imparable. Pero es que necesito decir.

Cuando tomé el libro de Nacho Montoto para leerlo, no supe por dónde cogerlo. Es más, me pareció definitivo el gesto que en ese momento yo tuviera: si abrirlo por “Mi Memoria es un tobogán” o por “Espacios Insostenibles”. No sé, de pronto, a las 17:35 de la tarde, aquella decisión me pareció absoluta. Como si de eso dependiera algo importantísimo, como si me tuviera que apuntar con el libro, así en plan ruleta rusa, en la sien. Esa sensación, que sentirán cuando lo tengan en las manos, instantes antes de leerlo, les dará una inquietud que es, puede decirse, líquidamente agradable.

−ESPACIOS INSOSTENIBLES

Comienzo por “Espacios Insostenibles”. Sé a priori que es la decisión menos lógica. Pero bueno, ¿y qué?

Aquí está, esto es. O mejor dicho: esto no es. En este libro, Nacho Montoto sabe estar sin fisura con respecto al arte contemporáneo, ya que él con su letra, pinta el cuadro de lo que no hay, y dentro de ese cuadro, sencillísimo, hay miles de cuadros dentro, sus Boscos ahí, sus Bacons, sus Dureros y sus Dalises si me aprietas. Mundos insospechados que sabemos que están. Utopía, le llama, X otras veces, o Kyoto, o yo qué se. No sé si buscabas, Nacho, llegar a Enoc. Un camino de espiral cuaja la luz hasta dejarla en cero, en blanco, en encefalograma plano… uf, qué frío.

Y sí, él lo dice con todas sus letras, que es una espiral donde nos mete. Y ya dentro, hace respirar al lector un vapor espeso que no veas, la luz quirúrgica de un mundo que no nos es tan extraño, las flores curiosas y el hormigón, la penumbra contra una pared a gotéele. Veo a Caín, veo su sueño. Veo el dolor que intuyes en ser Eva y con ello, un espacio habitado −que es mucho peor, tantas veces, que ser un lugar ignoto y solo−. Puestas sobre otra plancha, aquí podría haber grabado William Blake algún estrago contra la industria satánica. Aquí está, además, el lenguaje así deshecho, descomprimido, estallado… el jodío… Porque es un jodío, el Nacho. Pincha el lenguaje con puntos afiladísimos, de diamante, hasta que lo revienta. Y por ahí, sí, por ahí se ve el espacio insostenible. Mi enhorabuena, caballero, por tu lengua de vidriera.

Ah, lo tengo que señalar también, que es en eso te he disfrutado y más: los dos puntos de las espirales. Verán: Nacho le da al espacio con disolvente hasta convertirlo en un belén apocalíptico o en una parada moderna de trenes. Y de ahí, de haber puesto ese veneno de un muerdo, quedan en las frases los dos puntos, a modos de picadura de serpiente, los dos puntos, que supuran. Los dos puntos: la tipografía del mordisco.

Vuelta de hoja. Porque aquí sí que hay vuelta de hoja.

−MI MEMORIA ES UN TOBOGÁN.

Esperé para leerlo, sólo Dios sabe porqué, a estar sentada en el banco blanco y gélido de la Oficina de Correos. Me parece buen sitio ese, una antesala y, al fondo, ventanillas, para rascar palabras de un libro que se llama “Mi Memoria es un Tobogán”. Nacho, y el libro, convierten el edificio de correos, tan de mármol, en una especie de limbo y flotan ya estas letras en este otro líquido amniótico. Dónde se va a estar mejor que en la memoria, digo yo, mientras leo que ese niño, que este niño, quiere volver a estar frente a la leche ardiendo que alguien sopla. Así ni a ti ni a mí nos guste, ni de coña, la vida en diferido, Nacho, se está bien en la memoria aunque escueza y el espejo retrovisor se enganche con el sexo y tú sepas (no me engañes),

que ese Nacho que de aquí a un cuarto de hora bajará del tren, libro, botellín e ipod en ristre, en realidad está desnudo.

Leyéndote me acordé de lo que el otro día le leía a Agustín García Calvo: que ciertas sensaciones de memoria, seguidas, repetidas en todos y cada uno de nosotros, nos deja una sensación que de verdad tiene que ver con el fenómeno ese del déjà vu, la impresión de que “esto ya lo he vivido otra vez”, conocida por todos nosotros. Aquí está el afán casi inconsciente del autor que busca esa sensación, esa conexión de uno mismo con su extraña memoria viva.

Dejo aquí la invitación a esta lectura, amigos. Sólo dos cosas más, que no se me pueden quedar enganchadas por las sienes:

Que me alivia, muchísimo, comprobar el avance de la poesía que deja al lado la pamplina individual, materia estéril hasta para uno mismo, y se pone así, exploradora, multiplicadora de las posibilidades del lenguaje, y con él, de los mundos.

Y dos: que estaría bien, Nacho, ahora que lo pienso, que leer tu libro tuviera como recompensa, no sé…, por ejemplo, siete años de buen sexo. Que a veces no es fácil ni diario leer poesía que sólo aspire a ser poesía. Eso es un lujo, que el autor y sus lectores tenemos hoy alcance de nuestro pecho.

Os dejo con Nacho.

lunes, 2 de marzo de 2009

Amigos

1.

La mano que nos toca
siempre es la misma,
a pesar de las heridas,
aun cuando la distancia
ejerza de muro de contención
entre cuerpos fulgentes,
la mano que nos acaricia
siempre será la misma.


2.

Pasaron los años, los días,
[las horas.
Llegó noviembre
envuelto en flores negras,
junto a la caída de los primeros
[copos de nieve.
Entre la escarcha del parque
apareciste
ángel de la guarda,
silencio blanco.


3.

Casi al amanecer,
hacia la alborada,
el primer gesto del día
es un suave aliento.

4.

Bestias de sal
buscando la hendidura,
el frío de la madrugada
es una penitencia azul marino,
breve transcurrir de agua
que condensa el aire.


5.

Soñábamos con
no separarnos nunca.
Como dos niños hechos hombres.
Lloramos la ausencia
del primer tacto.
Las noches son más largas
cuanto más corto es el tiempo
que transcurre entre la marcha
de tu recuerdo y la vuelta a la realidad.


6.

Abrázame,
piel quebrada por la lágrima.
Ojos de incienso,
mar de Flandes.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Ensoñaciones (I)

Sueño con calles,

coches subidos en las aceras

y una plaza vacía de niños

pero llena de columpios,

sueño con los ojos cerrados,

me gustaría tenerlos abiertos

y ver pasar el sueño,

colorearlo,

cierro los ojos y vuelvo al sueño:

un mar de arena,

un desierto de agua,

o un bosque de luz,

despierto dormido

y siento la paz entre mis huesos,

es entonces cuando percibo

que mi alma duerme

entre los brazos de una madre.

martes, 24 de febrero de 2009

El viaje definitivo (I)

Una vez, en la playa, cogimos un pez,
lo llevamos a casa dentro de un cubo
y lo metimos en un recipiente de plástico
lleno de agua del grifo, hasta rebosar.
Cada seis horas, mi hermana, echaba
puñados de sal dentro de la pecera.
A los tres días, amaneció flotando
sobre aquella superficie salina.
Hace ya un mes que nuestra abuela
está en una residencia de ancianos.

jueves, 19 de febrero de 2009

Noche

Noche: oscuridad última/ baile de murciélagos/ cuarto creciente.
Noche: sueño profundo/ cama fría/ insomnio.
Noche: árbol en silencio/ parking completo/ farola rota.

martes, 17 de febrero de 2009

Poema

Una huella dactilar manchando el negativo de una fotografía.

lunes, 9 de febrero de 2009

En FNAC Sevilla



Gracias, de nuevo, al personal que nos acompañó el pasado viernes.

martes, 3 de febrero de 2009

Presentación de Mi memoria es un tobogán/Espacios ... (Sevilla-FNAC)


El próximo Jueves día 6 de Febrero a las 20:00h en FNAC Sevilla pesentación de Mi Memoria es un tobogán/Espacios insostenibles.

Presentado por Carmen Camacho, Nuriz Mezquita y Antonio Gª Villarán.

lunes, 2 de febrero de 2009

En mitad del jardín


En mitad del jardín yacen mutiladas
cientos de naranjas.
Desaparramadas por el campo
heridas hata el corazón,
desangradas,
gajo a gajo,
esparcidos sus miembros
dañando, sin querer, el paisaje.

(Nacho Montoto. De Mi memoria es un tobogán,
Cangrejo pistolero edicions 2008)

Fotografía: Nacho Montoto.

sábado, 31 de enero de 2009

Matriz (III)

No lo dudes,
no será en vano,
no nuestros pasos,
arrancaremos la cortina celeste,
y buscaremos tras su velo.




Capaces de imitar el vuelo de los pájaros,
aunque nos vaya la vida en ello,
fabricaremos nuevos dioses,
nuevos ritos de sal.




Insinuaremos no saber nada,
no, no fui yo, fue mi hermano,
sólo el más inteligente sobrevivirá,
así nos lo enseñaron
.

miércoles, 28 de enero de 2009

Un poema de Juan Andrés García Román

HAS SOÑADO EL POEMA
(LA LÁGRIMA CENTRIFUGADA)

El fruto del ciprés es la naranja.
¿Había niños en lucha de naranjas amargas
o se han subido solas por la escalera de pintor?
En el cuenco, una honda de cuero enredada en las naranjas.

¿Es que nunca sabes poner los pies sobre la tierra?
Tú tampoco lo haces: pedaleas,
mientras la claridad de lo no dicho mueve tu pelo.

Yo hago un puzzle con piezas sobrantes y perdidas. No sé cuál es su fin.
Tan sólo sobrevivo,
cuido la hierba blanca que crece debajo de mi cama. Eso es todo.
Tú no irás al concierto: llorarías -has dicho.
Estoy enfadado con el arte.
Porque si vas al concierto no escuchas los platillos de barro del instante
ni ves la oruga que sube por el interior de la flauta dulce,
según va revelando un agujero tras otro.
Esa oruga que pronto va a detener el concierto.

Pero, ¿sabes?, a veces mirar el mundo es como comerse un lenguado:
primero una cara y después la otra: el mapa de las ocasiones.
Está bien. Ven conmigo. Corsé de tu sonrisa.
Lo aceptaré. Está bien.

Mi histórica tristeza: cambiar un ay por un símbolo
es optar por la solución de la cúpula para cubrir una intersección.
O esto tal vez; la ceja: el arco iris de la lágrima, es decir,
la lágrima y luego el arco iris del pensamiento.
Mirada extrema, fraternidad extrema. Mi poética
hace que lleve a cuestas el paisaje como el bosque dinámico de Macbeth.
Pero “tampoco ya ceno sólo con la mirada”.
Por eso ven conmigo hasta el final de lo que tú también quieres decir.

El viento agita las raíces,
zumban los anillos de los árboles.

¿Es éste un poema de después de que cayeran las montañas?- me preguntas.
Sí, ya no hay montañas, ya no hay literatura, ven conmigo.

El fósforo astillado
Juan Andrés García Román
120 páginas
9 euros
Colección poesía, 119

lunes, 26 de enero de 2009

Grito

Escucho cómo, mansamente,
las preguntas de ayer, de hoy, de mañana

son exactas, iguales y perdidas
en las bocas y en el temor de la pólvora,

en los labios ajenos del tiempo.


Los sollozos permanecen esclavos de los mismos ojos,

los lagrimales hollados en los párpados de los seres humanos,
abandonados en el mismo lugar de hace siglos.


Caníbales del dinero,vomitando perdones incompasibles,
acompasados por la fusta de la deidad humana,
los peores profetas de piedra caliza y acento extranjero.


Silente modorra, excusa baldía de un sol fermentado,
casi apagado por millones de puntos negros
que pululan por la corteza terrestre,
buscando un quiero y no puedo.


Continuo devenir de la misma mentira.

La alegría es tan sencilla
que da pereza el malgastar una vida entera en ella,
se gana más haciendo la guerra,
se entretiene uno más eyaculando su vergüenza en las bocas del hambre,
acrecentando la pérdida de humanidad,
llenando los bolsillos de la pobreza de bombas millonarias
que huelen a sangre y sudor podrido en pieles quebradas
que abrigan el capricho de la ignorancia.

Probablemente la hoja de latón caiga sobre alguna cabeza
procurando un corte limpio, suave, dulce y casi deseado,
provocando la calma y el descanso del grito.

domingo, 25 de enero de 2009

Postal neoyorquina (Especial Nueva York, Dulce Arsénico 0.2)


Presente

Hoy tenemos el tiempo suficiente
para decirnos lo que queramos,
para contarnos aquellas cosas
que no nos atrevimos nunca a contar,
para aliviar nuestros miedos.

Tenemos el tiempo suficiente
para acompañar a esta puesta de sol,
para pronunciar nuestros nombres
con los labios abiertos,
pero recuerda que mañana, sí, mañana,
la mañana de mañana, ya, será otro día.

miércoles, 21 de enero de 2009

El líder es el antihéroe

Observo cambios en vuestras conductas,
borregos en busca de su pastor,
aturdidos por la ausencia de guía,
mostrando vuestra falta de recursos
a la hora de orientaros sin GPS.

martes, 20 de enero de 2009

lunes, 19 de enero de 2009

Palestina

Hoy el sol luce enérgico,
las nubes parecen estar pegadas
a una cartulina.
Mientras la tristeza
es una hilera de silencio
del que brotan vacíos,
el surco permanece en la tierra: la herida.

jueves, 15 de enero de 2009

Solidaridad

Misiles a medianoche.

Un niño llora.

Su madre yace bajo una viga.

Messi marca su tercer gol.

La gente grita.

Gasol encesta su novena canasta.

Obama duerme.

Recibo un mail:

“Quisiera pedirle que aproveche la ocasión

de dirigirse a un público

para expresar solidaridad con el pueblo palestino

y condena de los ataques genocidas de Israel”

De nada sirve.

Siempre actuamos a destiempo.

Misiles en la madrugada.

Años reventando la voz de los palestinos.

Israel, EE.UU ¿qué más da?

El barça gana la eliminatoria.

Los Lakers apuntan al anillo.

Mañana nos levantaremos temprano.

El día esconde un extraño silencio

entre los huesos de aquellos niños.

Frío en la medianoche.

lunes, 12 de enero de 2009

Entrevista en Andalocio


EL ARTISTA www.andalocio.com/elartista

Nacho Montoto es articulista de
Diario Córdoba. En sus once años de
vida comienza a esbozar en Cádiz Mi
memoria es un tobogán, los primeros
versos de su primer poemario, escrito
entre Córdoba, Cádiz y Sevilla. Es
co-fundador del colectivo C.A.I.N Y
co-director de la colección loscatorceochomiles.

¿Por qué escribes poesía?
Por lo mismo que un zapatero hace
zapatos o un pintor pinta cuadros.
Con la diferencia que ellos viven de
esa producción y yo vivo de la necesidad
de escribir. Vocación.

¿De qué hablan tus poemas?
De lo cotidiano, del día a día, del entorno
que nos rodea, de situaciones
comunes, de lo onírica que a veces
resulta la realidad y lo real que puede
ser un sueño. No me cierro en banda.
Acabas de publicar tu primer
libro, dos poemarios en uno, Mi
memoria es un tobogán/Espacios
Insostenibles, una obra reversible,

¿qué encontramos en él?


Dos libros muy distintos, uno más
directo, duro y punzante, otro más
íntimo, cotidiano y personal.
Se trata de un proyecto muy interesante
porque has conseguido
rodearte de un gran elenco de artistas

¿quiénes han participado?

El poemario es una digna carta de
presentación, arriesgada pero sabiendo
lo que teníamos entre manos. He
tenido la suerte de contar con buenos
amigos que han abrigado mis poemas,
empezando por los editores,
Nuria Mezquita y Antonio Gª Villarán
que han cuidado meticulosamente
la maquetación, pasando por el
gran trabajo de los ilustradores Miguel
Gómez Losada que ha proyectado
toda su ternura en cada ilustración
y Ana Arcas se ha sumergido en mi
yo más personal, plasmando cada
poema con una semejanza brutal a
la realidad. El cariño de José Daniel
García, Diego Vaya y Eduardo Chivite
queda de sobra manifiesto en los
prólogos y en el epílogo. Si bien, sería
injusto no mencionar a muchas otras
personas que me han ayudado en
este camino, pero no soy de agradecimientos
públicos, todos ellos saben
perfectamente quiénes son.

¿Qué buscas en el lector?

Sorpresa, nostalgia, azote, vértigo,
sonrisa, incredulidad. Una reacción.

¿Cómo convencerías a la persona,

que siendo lectora, no ha descubierto
la poesía?
No es cuestión de convencer, sino de
formar. Es más un problema formativo
que de convencimiento, si bien,
tanta mitificación del aura que, dicen,
rodea al poeta ha sido siempre una
losa. Poco a poco se está consiguiendo
desmitificar el asunto.

¿Tus libros de cabecera?

Poeta en Nueva York, de García
Lorca y Especies de Espacios, de
Georges Perec.
Eres agitador cultural ¿cuáles son
tus próximos proyectos?
En enero sacaremos cinco nuevos
títulos de la colección los14ochomiles
que dirigimos desde el Colectivo
CAIN José Daniel García y un servidor.
Llevaré a cabo la 3ª edición del
ciclo de poesía Diversos en la Facultad
de Ciencias del Trabajo, alguna
que otra incursión cosmopoética y,
rematar un proyecto narrativo que
tenemos en mente si los presupuestos
de 2009 nos lo permiten.

Sigue en andalocio.com
Más info: www.nachomontoto.es

Rotulaciones

martes, 30 de diciembre de 2008

Presentación en Sevilla

Día 2 de Enero de 2009 -viernes- presentaremos en Sevilla el primer libro de Nacho Montoto editado por Cangrejo Pistolero Ediciones.
Será en el Centro Cultural CAJASOL, en la C/ Laraña 4 a las 20 H.



viernes, 26 de diciembre de 2008

Matriz (II)

Visualizamos imágenes
que atraviesan nuestras pupilas,
presas de la memoria,
guardamos la instantánea de lo efímero.
Como a un cuerno de marfil,
abrazamos la soberbia contenida
de los vástagos de la divina misericordia.
El resultado es un débil mimbre,
apenas capaz de soportar la carga del beso,
tan fino como una hebra de sol

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Nait

Recuerda que en ocho horas
Volverá la luz
La mañana
Y no podremos poseer
Más que aquello
Que podamos ver
Yo quiero seguir meciéndome
En ti
Retomar el beso
Que en la almohada duerme
Y desnudar
De nuevo
Nuestra voz
A golpe de gemidos
Que no dejen dormir a nuestros vecinos
Ávidos de cariño

lunes, 15 de diciembre de 2008

MI MEMORIA ES UN TOBOGÁN / ESPACIOS INSOSTENIBLES


Ya disponible en todas las librerías de España y en la tienda especializada de poesía on line comadreja libros (Sin gastos de envío)

domingo, 14 de diciembre de 2008

miércoles, 10 de diciembre de 2008

MI MEMORIA ES UN TOBOGÁN / ESPACIOS INSOSTENIBLES












Agujas de pino^ y Cangrejo pistolero ediciones tienen el placer de invitarles a la presentación del primer libro del autor:


Nacho Montoto

Mi memoria es un tobogán/Espacios inostenibles

Dicho acto contará con la presencia del autor y será presentado por Eduardo Chivite, Antonio Gª Villarán y Nuria Mezquita.

Día: 12 de Diciembre de 2008.

Lugar: Salón de actos de VIMCORSA. C/Ángel de Saavedra nº9. Córdoba

martes, 2 de diciembre de 2008

Cangrejo Pistolero ediciones, presenta: Mi memoria es un tobogán/Espacios insostenibles










































MI MEMORIA ES UN TOBOGÁN / ESPACIOS INSOSTENIBLES, de Nacho Montoto. LIBRO REVERSIBLE.


ILUSTRACIONES: Ana Arcas Espejo y Miguel Gómez Losada.

P.V.P: 12 €

Disponible a la venta: A partir del 12 de diciembre.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Despedida

Su cuerpo inerte,
las flores del invierno,
un beso frío.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Casi un epitafio


Lo encontraron casi muerto, al borde de la calcinación,
a punto de meterlo dentro de una bolsa de plástico.

Ladrido mudo en la medianoche.

Cuentan que, de sus amigos,

sólo sobrevivió un cangrejo al que,
pasado el verano,

acogió en la pecera del salón de su casa.

Cual ave Fénix,
como estaba escrito,
renació de sus cenizas,
pues no se trataba de un perro cualquiera,
sino del lorquiano perro andaluz.
Fotografía: Jesús Vega

sábado, 22 de noviembre de 2008

Edgar Allan Poe

el cuervo

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

martes, 18 de noviembre de 2008

Un poema de Antonio Gª Villarán

CONFESIONES


Confieso que he vivido,

aunque no lo suficiente,

que las religiones me dan pena

y la muerte me da risa.

Confieso que me llevaron

más de una vez en taxi al piso

y al día siguiente

no me acordaba de nada.

Confieso haber tocado las tetas

de Madmoiselle Espina

en la boca de una esquina

con siete puertas.

Confieso haber comprado

mil cosas inútiles

a precios inútiles

y haberme sentido importante

por tener un objeto bello,

que me gusta tragarme sólo mis miserias

y acabar de vez en cuando

a la 6 de la mañana

llamando hermano

a algún desconocido.

Confieso que lloro, claro, como todos,

aunque aprendí a hacerlo para adentro

y no molestar así a los vecinos.

No es ningún secreto

que escondo perlas de sal

en cuevas donde nadie

podrá nunca admirarlas,

que tengo la edad perfecta

para pasar de largo

por mi segunda adolescencia.

Confieso que después de jugar limpio

contra el sistema

el sistema me pateó las costillas,

y sus hombres de paja

se rieron en mi cara

y ni los abogados pudieron parar

su tromba de pedradas,

también confieso

que os la tengo

guardada.

viernes, 14 de noviembre de 2008

NACHO MONTOTO BY OSCAR ACEDO LOPEZ

Es una persona que tiene una cara que recién afeitado parece un croissant relleno de chocolate,(pero ese que esta súper cargado).

Mi abuelo que en paz descanse tenia mejor forma física que él, de aquí a Lima.

Creo que este tipo de personas, son los que en los deportes se les llama como “poco dotados”, porque tienen un cuerpejitillo que no vale ni para ping-pong.

El susodicho en cuestión no es capaz ni de ir corriendo al obrero sin que se atragante y sin que tenga que pedir un vaso de agua a los vecinos respectivos del 2º y 1º.

Según sus amigas, el culo se lo dejó un día en el suelo mientras le hacia una foto a una marmota, y el pobrecito se tiene que rellenar su parte trasera de calcetines de los veinte pavos, para que se le vea algo la forma.

Me comentan personas allegadas a él, que de pequeño era incluso más feo que ahora.(sinceramente lo dudo), pero son afirmaciones muy importantes y me lo tendré que creer a ciegas.

Como aspecto físico os podéis hacer una ligera idea, pero es más cruel la realidad, verlo a 2 metros da francamente mucho miedo.

Un consejo de amigo, si lo veis por la calle en una vespa negra casi derruida….
¡NO LE DEIS CONVERSACIÓN! OS PUEDE COMER EL TARRO EN UN SEGUNDO, Y ESE ES EL PRINCIPIO DEL FIN……..

Así acabe yo