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jueves, 11 de septiembre de 2008

Un poema de Miriam Reyes

¿Vas a enseñarme a vivir?

Te dejaré tocar mi colección de cáscaras

compartiré contigo las uñas que guardo en los bolsillos.

Las semillas que nos dieron

son pastillas para dormir

y del ombligo dormidos

nos crecen frutales.

Te daré de comer.

Ven.

La tierra prometida es cosa de otros.

Para nosotros la arena:

un paisaje que cambia con el viento.


(de Desalojos, Hiperión 2008)

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Un microrrelato de Matías Candeira

ÉL

Fue un incordio que se presentara en mitad de la cena, aún respirando pesadamente, dejando esos regueros de tierra por todo el salón. En fin, manchándolo todo. Por lo visto le habíamos enterrado mal. Venía a quejarse. Antes de golpearle en la cabeza (y, por supuesto, atarle bien en esta ocasión) dejamos que se sentara con nosotros y tomara un plato de sopa. La verdad, nos pareció que se lo había ganado.

martes, 9 de septiembre de 2008

Un poema de Mercedes Díaz Villarías



DOLORES

Tumba tu corazón sobre mi césped

Ven a la barbacoa el sábado

Trae la sonrisa reprimida

Que das a los camareros.


Propongo una dirección artística impecable

(aquí sí, te sugiero, primero me consultes

sobre el pantone de tu bikini).

Seis de la tarde.

Blanco y rosa.


Cuando se vayan los invitados

Canjéame la atención con genuino afecto

Enrojece. Da hacia atrás medio paso.

Explícito y secreto, by the pool,

Y luego ven hacia mí,

Emociones reducidas

Al mínimo común denominador

Con tus hombros florecientes

Refugiados y seguros bajo el dinero.


Las gafas en forma de corazón

Cándidas y ardientes

Nos devuelven desde el bordillo

Una sonrisa cambiante y frágil

Enfriándose sobre el pavimento aún tibio,

Para siempre extraviadas.


Fotografía: Mercedes Díaz Villarías

lunes, 8 de septiembre de 2008

Un poema de Luna Miguel

ROSTRO

La Poncia:
- ¡Tanto te gusta ese hombre!
Adela:
-¡Tanto! Mirando sus ojos me parece

que bebo su sangre lentamente.

Federico García Lorca

Qué fuerza amarga

ejerce sobre ti

su rostro.

Matarías por conservarlo

tuyo

el resto de la tarde.

Harías cualquier locura

por acariciarlo

sin sentir

emoción

o duda.

Qué canción extraña

te arrastra hacia el olvido.

Sweethome de Fernando M.Romero


Fachada de VIMCORSA (El jardín de la casa)

Autor: Fernando M.Romero

viernes, 5 de septiembre de 2008

Graves

II

Vives en un agujero
en un simple agujero
en este agujero
en el agujero
Al final no hay nada
sólo un agujero

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Graves

I

La tierra protege tu boca
resguarda tu cuerpo con sus raíces.

martes, 2 de septiembre de 2008

Un poema de Raúl Quinto

PENTAGRAMA


Con una cuerda de violín

secciona mi garganta

y transcribe el sonido

del aliento silbando

a través de la herida.

La música es materia:

el canto del arpón

atravesando el pecho de la sirena;

la partitura ciega

de las arañas

tejiendo nuestros labios,

el uno contra el otro,

como en un beso

donde no hubiera más salida

que respirar a dentelladas.

(de La flor de la tortura, 2008)

Underground


Calladas voces habitan el subsuelo

lunes, 1 de septiembre de 2008

sábado, 30 de agosto de 2008

Origen del trauma (I)

- En la vida hay hechos negativos, positivos y comunes.

- Un hecho concreto posibilita una respuesta concreta.

- Ante un hecho concreto respondemos de una manera u otra.

- Dependiendo del hecho, la respuesta tendrá un cariz distinto.

- Al golpearnos con un martillo en una rodilla, realizamos un acto reflejo, la suma de estos dos hechos (golpe y acto) produce un nuevo hecho, una consecuencia.

- Cuando esa consecuencia es negativa sufrimos.

- El sufrimiento es la respuesta a un hecho concreto, negativo y/o común.

- Tras este sufrimiento puede aparecer un trauma.

- Trauma es no superar el sufrimiento.

- El sufrimiento es común a todo ser humano.

- Sufrir conlleva sentir.

- Sentir conlleva padecer.

- Padecer un hecho concreto supone una carga.

- Sufrir un hecho concreto supone padecer.

- Partimos de la base de que para que el trauma exista, este hecho concreto ha de ser negativo o común.

- La negatividad implica negación o pesimismo, puede derivarse hacia el dolor.

- El dolor es padecer un hecho negativo o común.

- Un hecho común será aquel acto que no implique una respuesta negativa ni positiva.

- El trauma puede deberse a un hecho negativo o común.

- Una respuesta negativa o común puede crear un trauma.

- Hay respuestas comunes, positivas y negativas.

- Lo único cierto es que un hecho concreto posibilita una respuesta concreta.

viernes, 29 de agosto de 2008

La cita

Como de costumbre a las 12:00 h. en la plaza del Museo. Puntual a la cita. Comenzamos. Manual de cordura esta mañana. Auschwitz por la noche. Un buen cómic. ¿Sabes qué? Tengo la pupila encallecida, por desgracia. El lacrimal seco. No pasan, de saltarse, un par de lágrimas a lo sumo. Eso es malo. Puede que sea demasiado solitario. Quizás excesivamente individualista. No, creo que no soy, de momento, lo suficientemente desconfiado. Confío en mi intuición y creo en mi trabajo. Escribir un poema es un acto de honestidad ¿Mañana? Mañana, de llegar ese día, intentaría ver a todas las personas que me importan. Sacaría al perro. Fumaría mucho e intentaría asegurar la publicación de mi último libro. Oye, de verdad ¿Estás seguro de que no nos miran? No, no es inseguridad. Es que… Me produce extrañeza todo esto. ¿Me estás grabando? Mira, has de saber que yo no estoy aquí por placer, imagino que eso te quedará claro. ¿No? ¿Entrar al museo? Bueno. La última vez que estuve por aquí estaba en la universidad. Aquel cervatillo siempre me llamó la atención. Vale, ya sé que no se puede tocar. No me importaría acabar en uno de esos sarcófagos. Aquellos sí que eran enterramientos en toda regla. Hoy nos llevaríamos a la tumba el portátil, el móvil y el iPod. No sé hasta qué punto hemos evolucionado ¿Y tú? ¿no te cansas de escuchar los problemas de la gente? Entiendo, es tu trabajo. El mío consiste en reflejar en un papel estados de ánimo. Dar mi visión sobre lo que me rodea. Sí, bueno, también en mostrar mis interioridades. Aunque cuesta, no es fácil. ¿Si la poesía sustituirá a los libros de autoayuda? Ojalá, no forraríamos. Bonitos pechos los de aquella Diosa ¿En qué pensarían estos romanos? Menudas juergas se corrían, sí. Por cierto, ¿conoces a la chica de recepción? Te he visto hablando con ella antes. La verdad, está muy, pero que muy bien. Alguna vez hemos coincidido en bares de culturetas. Tú sabes, las noches en esta ciudad no tienen desperdicio. Mira, fíjate en aquella escultura. Observa cómo abre las piernas bajo la atenta mirada de esos turistas. Parece querer calentar su marmóreo sexo, como mi vecina del quinto. Vaya, qué tarde es. He de irme ya. Mañana he de entregar el borrador definitivo a mi editor. La verdad, francamente, de la poesía no se puede vivir. Ya lo sabes. Y no, no creo que vea el partido de la champions league esta noche. No sé quien ganará la liga. Ni idea. Sólo puedo decirte que no me interesa el fútbol.

Bastante tengo ya con ingeniármelas para saber cuándo, cómo y dónde comeré la semana que viene. Por cierto, realmente, ¿estás seguro de que no nos miran? En el telediario dicen que nos tienen vigilados por todas partes. Entre los rusos y los americanos no nos dejan vivir. Tienes razón, y los japoneses. Ellos son los culpables de todo eso del cambio climático. Mandar tanto trasto al espacio no debe ser bueno. ¿No opinas lo mismo? No soporto estar vigilado por cámaras. Ni aquí ni por la calle mientras paseas. No sé dónde vamos a llegar con todo esto. A veces me hubiese gustado morir a los trece años. Sí, como Sharaija. Al final sólo las piedras acaban en los museos. Nosotros pasamos. Las piedras quedan. Por cierto: ¿Dónde está el baño en este lugar? Gracias por la indicación. (Menuda mañana llevo). Bueno, de nuevo, muchas gracias por la invitación. La próxima visita la pago yo. Mañana continuamos. De acuerdo, a la misma hora. Si me retraso te aviso. Sí, te firmaré ese libro. No te preocupes. Adiós.

jueves, 28 de agosto de 2008

Recuerdo

Cuando era pequeño, recuerdo a las madres que iban con los niños al parque, al padre que llegado el fin de semana llevaba a su hijo al campo de fútbol a ver al equipo de la ciudad. No olvido la lección de aquel profesor que nos permitía escuchar música clásica dos veces por semana en cuarto de E.G.B. La nostálgica E.G.B. A mi abuelo se le respetaba en la casa como el patriarca de la familia. Por supuesto, la abuela ejercía el papel de matriarca cuando él no estaba. No olvido mi primer corte con una cuchilla de afeitar. Fue a los tres años, por jugar con las cosas de papá. Imagino que lo niños de hoy, sólo recordarán la wii, la ps3 y el msn. Pero no pasa nada, la parsimonia es uno de los estados naturales del ser humano. Ser humano. Ahí reside el quid de la cuestíon, ser humano.

viernes, 22 de agosto de 2008

Girasol de sombra


Es efímera la claridad.
Cuando el sol se marcha
los girasoles entristecen.
Tras el incendio: restos de carbón.
Cuando la luz desaparece
queda la sombra.
Bastan sólo unos segundos.

Ilustración: Nacho Montoto

miércoles, 20 de agosto de 2008

Las otras olimpiadas

¿De qué le sirve a un hombre
superar un récord del mundo
cuando vivir en este mundo
ya es un récord para el hombre?

los puentes son abrazos de hormigón

domingo, 17 de agosto de 2008

Hojas secas

Las flores, sí, las flores,
tan graciosas y tan débiles.
Nunca supe el porqué
te las ponías en el pelo.
Sí, tienes razón, empecé
a confundir sus pétalos
con tus mejillas.
Por eso, cada tarde,
bajaba al jardín mientras
tú dormías la siesta,
cada tarde hablaba con las flores,
les contaba cuánto te quería,
cuánto las quería.

Después, un par de ellas
me acompañaban
hasta tu habitación.
Recuerdo que las despedía
con un beso y las dejaba
descansar sobre la mesilla de noche.
Luego, al paso de unos días,
cuando se secaban,
las guardaba entre tus libros.
Las flores, tan graciosas y tan débiles.

sábado, 16 de agosto de 2008

Luna oxidada

Fueron mil anocheceres
seguidos, del uno al mil,
los recuerdo.

En tus ojos brillaban, sí,
no las estrellas, sino
los cuartos.

Crecieron ríos al paso
de tu sonrisa, en los
márgenes.

Decrecieron los mares
cuando te escondiste tras
la ventana.

Menguaban los sueños
de los niños a medida
que avanzabas.

Una de esas noches, al fin,
logré verte la cara,
tus mejillas.

De la noche siguiente
tan sólo un recuerdo:
este poema.

viernes, 15 de agosto de 2008

Probabilidad

Probablemente, el encanto resida

en lo fatídico del movimiento,

esa inercia que nos tambalea

hasta que encontramos el equilibrio.

Lograr controlar ese dulce contoneo

es lo que te diferencia de las demás.

jueves, 7 de agosto de 2008

Tregua

A pesar de ser agosto
el día amanece nublado.

Los niños juegan en el patio
mientras sus madres conversan.

Las hojas de los árboles
bailan al compás del aire.

El viento de poniente
nos trae buenas noticias.

Mañana será otro día.

martes, 5 de agosto de 2008

La primera vez siempre ocurre lo mismo;
lágrimas, silencios, ahogos y nervios.
Sí, nacemos y morimos sólo una vez.

lunes, 4 de agosto de 2008

LOCURA






Al muchacho de la playa


Se pasea por la playa,
apresurado hacia la orilla
intenta contagiarse
de la libertad de las olas
esboza una sonrisa
de luna incomprendida.


La arena golpea su pecho
dirige su mirada
hacia un horizonte
que sólo divisan
aquéllos que abren los ojos,
a pesar de la sociedad.


El mar es un extraño mundo
en el que la anarquía
envuelve los océanos,
si eres tiburón
te respetarán en el barrio
si eres una mojarra
acabarás siendo engullido,
la diferencia de ser distinto
a veces no estriba en el tamaño.


Empapado por cristales
de sal derretidos
se dirige hacia la arena seca,
allí el sol yace sediento,
le espera una toalla,
pero no cualquier toalla,
un grupo de jóvenes se ríe,
no comprenden la soledad
que provoca una playa vacía
en el interior de su mente.


Intenta llamar la atención
de unas jovencitas
que tuestan sus pechos al sol,
admirado por la presencia de ellas
advierte que la normalidad
apenas es un puñado
de granos de arena
que golpean la cara
cuando el levante acecha.


De nuevo se apresura hacia la orilla,
juega con el agua,
tiembla al enfriarse su cuerpo,
intenta captar la atención
de un grupo de muchachos
que pegan patadas a un balón,
pero pasa inadvertido,
los ángeles no tienen sexo,
los humanos creen que practican sexo,
corre hacia la arena seca.


Intenta escuchar la conversación
que el grupo de jovencitas mantiene,
probablemente daría todo lo que tiene
por poder intercambiar unas palabras,
pero sabe que no es posible,
es un polizón en un barco a la deriva,
una gota de agua en el desierto,
un murciélago al amanecer.


Pasan los minutos
de nuevo seca su tiritera,
respira de forma preocupante,
de nuevo intenta acaparar
la atención de la gente.
Pero ¿Qué es la gente?
Multitud de puntos
en una panorámica de realidad,
impresionados por ver
que entre tantos puntos
puede existir un guión.


Ha dicho en su casa
que va a la playa con unos amigos,
no ha mentido,
los peces, las olas, las rocas,
la espuma, el mar, el viento,
son sus amigos,
habla con ellos,
intenta decirles que existe,
que está vivo,
las niñas se ríen de su propia ignorancia,
se creen sabias,
pero sólo son un trozo de carne
horneando una mentira con forma de mujer.


Los jóvenes de su alrededor
recogen las cosas,
se marchan a tomar un café,
él sabe que no puede ir con ellos,
es distinto,
porque los distintos son los normales,
ve cómo poco a poco van abandonando la playa,
por momentos entristece su cara,
su gesto se tuerce,
el alma es en estos momentos cuando
nos muestra que puede existir,
el pellizco en el estómago es tal
que se desangraría un cuerpo.


Gira su cabeza una y otra vez,
la agacha,
observa el transcurrir de la juventud
por el paseo marítimo,
ellos y ellas se percatan
de la mirada de él,
pero no se inmutan,
el vacío es un abismo
de razón y desazón,
la única verdad es el movimiento.


Triste, cabizbajo y herido
se dirige hacia la orilla,
es el tercer baño
en menos de diez minutos,
intenta purgar su estado
de enajenación,
sólo quiere un amigo,
no pide nada más,
no entiende el motivo,
no sabe por qué el aire
se cuela en su cabeza,
le habla y le contagia
de un silbido de paz
y un rubor de brisa extraña.


Divisa a otro grupo de muchachos,
traslada su toalla, su silla
y su ilusión justo detrás de ellos,
parece temer la soledad.
¿Y quién no?
Busca sentirse arropado
por un muro humano
que combata el viento
en su cabeza,
que lo resguarde,
la protección de la carne,
el calor de la comprensión,
intercambiar una mirada,
ansía la complicidad de unos ojos,
a pesar de las estrellas.


Los castillos de arena
son sueños inalcanzables
para algunos,
él ya tiene arena
y entre las comisuras
de sus labios
esboza un castillo de deseos,
está solo,
a expensas de la bondad del mundo,
enajenado mundo.


La orilla puede ser el principio o el fin
piensa,
los veranos que son de alcohol y fiesta,
para unos,
para él sólo son meses de estío seco,
salado sabor de boca cerrada,
sediento de necesidad,
quizá debió nacer pez,
de esos que se muerden la cola.


Las boyas están en el mar para señalizar,
él no comprende el porqué de su existencia,
su búsqueda de la comprensión,
la extraña fluidez de pensamientos
concatenados que inundan su mente,
probablemente el sueño de su noche,
el pensamiento de la vida,
la razón de su mirada,
la voz callada de su boca,
son la lucha de su día a día.


La playa torna en desértica fotografía,
el sol dormita su ocaso,
las gaviotas bajan a la orilla,
él busca el vuelo de las estrellas,
pronto se colgarán del cielo,
después de tanta sed,
no entiende el porqué
de la marea,
un sube y baja,
que ojalá subiera sin cesar
y lo engullese hacia las entrañas
de la salada claridad.


El sol duerme bajo el agua,
la luna llama al mar,
se pregunta ¿Qué será la locura?
Eso que llaman locura,
el peor o mejor de los males,
dicen que no tiene cura
que el viento azota su mente
y que forma parte de los golpes
que las olas provocan en los mares,
sin saber que la locura no es una enfermedad,
es un don,
algo que muy pocos saben.

Nacho Montoto

viernes, 1 de agosto de 2008

Fósil


Pisamos sobre antiguas pisadas,

tocamos los árboles que plantaron

nuestros antepasados.

No nos importa, sólo el hoy.

Las antenas transfiguran el paisaje,

nuestros ojos creen que el cielo es azul,

realmente lo creen.

Culpable: el sol.

Una pareja conversa en una terraza,

al mismo tiempo, millones de usuarios

abren sus ventanas en la red.

Decir amor es tan sencillo

como frugal es sentirlo.

Las ruedas de los coches

acarician el alquitrán.

Nuestras manos golpean teclas

a ritmo de latido.

Frío el corazón,

sólo nos quedan las caricias,

tan antiguas como las manos

de los hombres que plantaron

el primer árbol.

Dichosos aquellos

que dieron el primer beso.



Ilustración: Nacho Montoto

jueves, 31 de julio de 2008

Por soñar



Y pídele a Dios que nos pille confesados. Tu hija no duerme por las noches. Tiene miedo. Los ángeles no custodian su cama. Cuatro gatos negros protegen su sueño. La sábana. Siempre la sábana. El temor a que tiren de ella. Nuestra estirpe alimentaba a sus hijos con leche condensada. Luego, extrañamente, todos morían cerca del mar. O al menos eso cuentan nuestros mayores. El miedo es un vacío en el estómago. Creer que tienes una enfermedad es una enfermedad. La última vez que pronuncié tu nombre lo hice entre lágrimas. Lucía un sol espléndido. Hacía frío en la calle. El cielo era azul. Y las hojas cubrían las losas del parque. De nada sirvieron los abrazos. Tampoco los gestos de cariño. Todas las noches el mismo sueño. El mismo sueño. Y en ese sueño ya no estabas. Ya no estabas.

Imagen: Tim Burton

miércoles, 30 de julio de 2008

Escenografía del disparo


Uno, dos y tres,

La pistola, la bala y la herida.

El temblor, el desvanecimiento y el túnel.

Uno, dos y tres.

lunes, 28 de julio de 2008


Allí sentados

se endulzan los brazos

Sumidos en el letargo

sobre el sueño de una aguja

Así son las relaciones


domingo, 13 de julio de 2008

Llamada vespertina

Clara tiene tres años,
todas las tardes llama a su tío
para demostrarle que ya
ha aprendido a pronunciar su nombre,
luego, le despide con un beso
que pronuncia aún mejor.

martes, 8 de julio de 2008

Y así se suceden los días de Amina


12:00 h: Silencio
13:00 h: Silencio
14:00 h: Silencio
15:00 h: Silencio
16:00 h: Silencio
17:00 h: Silencio
18:00 h: Silencio
19:00 h: Silencio
20:00 h: Silencio
21:00 h: Silencio
22:00 h: Silencio
23:00 h: Silencio
24:00 h: Silencio
01:00 h: Silencio

martes, 24 de junio de 2008

Paisaje 4

Por las noches frecuento algún suburbio,
siempre el mismo suburbio: pesadilla.

En los primeros días de verano
los cuerpos sudan más de lo normal
provocando la deshidratación
pogresiva de todos nuestros sueños.

En la calle suena el mismo motor
de todos los veranos, siempre el mismo.

El insomnio es un estado vital.

jueves, 19 de junio de 2008

Paisaje 3


Hoy el sol luce enérgico,
las nubes parecen estar pegadas
a una cartulina.
Mientras la tristeza
es una hilera de silencio
del que brotan vacíos,
el surco permanece en la tierra:
la herida.

miércoles, 18 de junio de 2008

Y tendrá sus ojos


La última lágrima de Pavese

comparte con las de Pizarnik y Plath

el dulce sabor de quien elige a la muerte

como compañera de cama

la noche antes de partir:

toda una declaración de amor.

lunes, 16 de junio de 2008

Paisaje 2


Un libro: cosmología esencial,
un teléfono nokia 6230,
una botella de agua de 125 ml.
Un iPod de 4 Gb, suena:
When the sun goes down (Arctic Monkeys).
Son las 19:45 h p.m.
Restan 15 minutos para el beso en el andén.

domingo, 8 de junio de 2008

Paisaje 1


Una espesa niebla lo cubre todo,
algo sucede ahí fuera.
El río avanza grisáceo.
Invadiendo los caminos: el cieno.
Los girasoles duermen tristes,
esta primavera se olvidó de elllos.
Trenes oxidados atraviesan
esta densa capa de silencio.
La imagen es dantesca, desconcertante.

lunes, 2 de junio de 2008

El pasajero

Un paraguas entre sus piernas,
mira hacia ambos lados,
apenas abre los ojos,
sostiene con sus manos
una barriga centenaria.
Escucha la conversación
de los viajeros que esperan el tren.
El suyo, se aproxima a su destino.

viernes, 23 de mayo de 2008

Morfinemas

Y se marchó: la voz
Insomnio: horas negras
Tiran de tu sábana: fantasmas

En un papel: el dolor/ deja de ser dolor/cuando se hace insoportable

Tiran de tu sábana: recuerdos
Insomnio: noches de cera
Y se marchó: su olor

miércoles, 21 de mayo de 2008

TEMA 6

Tema uno: Violencia de género
Tema dos: Terrorismo
Tema tres: Adicción
Tema cuatro: Inmigración ilegal
Tema cinco: Prostitución
Tema seis: Calma

sábado, 17 de mayo de 2008

TÚ, YO, ÉL y el que será (Viscelánea)


Niños: cinco piruletas: sus dedos: uñasmiel.
Niña-pez: poema: infantil delirio.

Primavera: flores.
Caramelos: niños.

Niño arrugado
envuelto en celofán.
Niño de papilla: verso de leche.
Niño amniótico: sonrisa de ecografía.
Niños de ceniza
en el aire o en el mar.

Niños de papel: ojos de cartulina.
Niños de pegamento: lengua de fixo.
Niños a la deriva: cunas de olas.
Niños plagiados
por otros niños: pétrea sonrisa.
Niños envenenados: cuentos de hambre.

Niños: sonrisas irisadas, bocas de algodón.
Niños de piernas serpentinas.
Niños bizcocho: dientes merengue.
Niños galleta: sabor a té.
Niños de eco profundo
y envés rosado.
Niños mendigando felicidad: risas por monedas.

Niños estrella: cometas encoladas.
Niños desierto: cielos inventados.
Niños pupitre: lápices de colores.
Niños que son niñas y juegan a ser niños.
Niños sin caparazón engullendo sus tortugas.
Niños que nacen y mueren en niños.

sábado, 3 de mayo de 2008

Poesía al margen (I)

Siguiendo el camino de baldosas grises
encuentras la senda que perdiste
apurando los pasos doblados
llegarás al cemento compacto
Sueño de alquitrán
La carretera
señalizada por los accidentes
1,0 en el alcoholímetro
Una calada más
la última antes de despegar

****
Las autopistas manchadas de hombres

jueves, 24 de abril de 2008


Un placebo a punto de reventar
bajo el sofocante calor del sol: el vacío es un agujero negro.

Es la superposición de materia
bajo una infinitesimal fórmula
que nos propone un atisbo de luz
circundando los márgenes del cosmos.

De ese mismo agujero pueden brotar residuos, galaxias, planetas, mares.

Los niños abonando los jardines,
árboles henchidos de ceodós.

A ambos lados de la acera, calzada
con sus tacones de fina aguja: ella,
deseando la espalda que arañar
siempre tan libertina, golfa, caliente,
a la espera del último autobús.

Por cada insulto: una declaración,
amor hermético.

He visto amargamente a vuestras madres
llorar desvencijadas por las calles
buscando el consuelo de alguna voz
que sacie la rémora del recuerdo.

Las plazas se yerguen entre las casas,
la fuente derrama sustancias agudas
que se pudren junto a los arriates.

Un linfoma tejiéndose en la piel
es un músculo de agua que se evapora
en la mente de un enfermo aprensivo.

Grises ratas con plumas sobrevuelan
los límites de tu cuerpo oxidado,
un quiero y no puedo habita en tu vientre
provocando el aborto de tus días.

Desde el cielo contemplo cómo el río
es una lengua que atraviesa tu estómago
estancando en tu pecho su saliva: agua putrefacta, vómito animal
cuya bilis absorberán los peces.

Ellos brindarán con champán rosado
cuando certifiquen tu defunción.

(De Ciudad Caín, inédito)

lunes, 21 de abril de 2008

Popema


Colores en un jersey,
colores chillones en un jersey,
gafas ambiguas de pasta negra
y escarabajos corriendo patillas abajo,
fascinante eclosión de fanta de naranja.
I´m a Loser…

domingo, 20 de abril de 2008

Rose



Sus ojos se deslizan por el cuadro,
me miran, me tocan.
Desprenden dos gotas
que acarician sus mejillas.
El temporal de lágrimas no cesa,
alimentan la piel del sentimiento
que se clava en los párpados.
Dos ríos rumbo a su boca,
labios rojos cortando una sonrisa.
Parece que llora el alma de una rosa
pero se está tejiendo un corazón
a golpe de lágrima.
Corazón de rosa cuyas espinas
conforman el esqueleto.
Delicioso beso desde las entrañas.
Sueño de ternura, sangre y sudor.
Una delicia.



Ilustración: Rose (Mark Ryden)

jueves, 17 de abril de 2008

Colada


Mientras recojo la ropa tendida

me recreo con tu ropa interior.

Observo los colores estampados,

las manzanas, las fresas, sus dibujos.

Es tan excitante hacer la colada

que desde que te mudaste a mi casa

esto se ha convertido en un ritual.

domingo, 13 de abril de 2008

IDEM


Una sola especie.
Lo mismo es lo uno que lo otro.

Ilustración: Nacho Montoto

domingo, 30 de marzo de 2008

[EXISTENCIALISMO]

Mirar: Encender los ojos, la luz en la retina.
Respirar: Sentir el agua en los pulmones.
Sentir: Acariciar una fibra nerviosa.
Vivir: Habitar la corteza terrestre.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Un poema de David Leo García

RESACA


Aunque el dolor existe más allá del diagnóstico

y vivimos también sobre la música

recién cortada, voy a especialistas.

Quiero saber qué es esto que del pecho

se extiende hasta el costado, que incluso en ocasiones

me paraliza el brazo izquierdo.


El médico investiga mi dolencia,

le robo el aire a su consulta, ausculta

mi corazón, aspiro, espiro, quiero

decir que pare. Seguirán

presentándose estos síntomas

cuando yo sea tierra.

Dice incluso

que es muy común

este dolor del hombro

que da hasta las rodillas, que los hombres

que lo tuvieron fueron muchos. No

cabrían

en el hogar

que habito a todas horas.

Satisfecho el doctor en su escritorio

dará en caligrafías inclinadas

su resultado de la revisión

y escribirá su nombre.

Hay otra firma

para la causa de alargar mi vida.

Que llamen al siguiente. Enfermo a casa

me vuelvo, esclarecido. El duplicado

se quedó allí, el recibo de mi fiebre,

lo que han sacado en claro de lo oscuro

de mis entrañas largas. Y allí queda:

un folio al que hacen hueco otros papeles,

día de hoy con la insania de otros días,

dolor arrinconado entre otros tantos.

(David Leo García, DEMANDA DE SOL,Málaga 2007,

Publicaciones de la Antigua Imprenta del sur)


lunes, 24 de marzo de 2008

Un poema de José Daniel García

Como un ángel que escapa de la nieve
despertamos del coma, instante hermoso
que hermanas a los vivos con los muertos.

Los párpados oscuros fragmentaron
el núcleo carcelario de los ojos.
La luz fundió los restos del acero
inoculando vida a las retinas.

El blanco de las sábanas, las rosas,
la mano de la madre, los goteros...
Todo era novedad. Todo memoria.

Sin embargo, los cuervos regresaron,
percutores de ébano y saliva.
El rumor de crisálida cesó.


(José Daniel García, COMA, Premio Hiperión 2008)




miércoles, 19 de marzo de 2008

Historia de una razón crítica (I)

Empezar un libro por “no dicen” es un peligro al que se expone cualquier autor. No dicen las lenguas abisales que el mar lo inundará todo. Esto no es un ensayo, tranquilidad. Cuando a las seis de la mañana suena el reloj, en lo último que una persona piensa es en poesía. Corre aprisa hacia el baño, se lava la cara, o bien se ducha, se viste, y corre a tomarse un café. Después de todo eso se apresura al baño y hace de tripas, no de corazón. Luego, baja las escaleras y se dirige rauda y veloz hacia su centro de trabajo. En ese intervalo de tiempo le ha dado tiempo a pensar cómo quedará su equipo de fútbol en las semifinales de champions, qué es lo que comerá a mediodía, cómo escaparse antes del trabajo y quién será su compañera de noche. Cada mujer que ha probado su cama tiene el nombre de una canción de The Beatles. Su preferida siempre fue Yesterday aunque dice que Help siempre le ayudó a pasar buenos momentos. Dejemos el ingenio a un lado. Para eso ya están los lobbies editoriales. Los escritores tienen, en su mayoría un gran problema de ego. No lo saben, pero su mierda tiene el olor universal de la mierda. La literatura es hoy víctima del marketing. El marketing es una chapa clavada en la solapa de una chaqueta. Hoy Góngora sería un Punkie de categoría y Quevedo, probablemente, el mejor perfopoeta del mundo. Desconfío de los eruditos que van construyendo analfabetos allá por donde imparten un taller de escritura. Sí, he dicho construir y no crear, para crear hay que ser sumamente inteligente, para construir sólo hace falta terreno y dinero. Sólo eso.

lunes, 17 de marzo de 2008

Un poema de Diego Vaya


ALGUIEN me ha entregado
unas pocas semillas.

Las sostengo, y hay algo que nos une
y que está por encima del instante
donde vamos cogidos de la mano.

Generosas semillas,
con qué firmeza arraigaréis en tierra,
ignorando el destino que os aguarda.


(Diego Vaya, EL LIBRO DEL VIENTO,
Accésit Adonais 2007)

lunes, 10 de marzo de 2008

Cambio climático


Entre legañas de estrellas y sábanas manchadas amanece cada mañana el universo. Delante de esta ventana, la misma ventana de hace treinta años pasan las personas ante mis ojos: el infiel de mi vecino, los niños que van hacia el colegio cogidos de la mano de sus madres o el profesor ansioso por sumergirse en el sujetador de Nieves. Un grupo de rumanos preguntan si es ésta la Europa por la que conspiraba Víctor Hugo. Las esquinas prostituyen la noche, jóvenes ávidos de cariño perdidos en la selva urbana. 0igo coches tras un reguero de polución. Motocicletas embriagadas: donantes en potencia. De madrugada escucho cómo gime la hermana de mi vecina asediada por su cuñado. El ladrido de un perro es el argumento más claro en esta espesa vigilia. Ya dormido, sueño qué sol despierta noches extrañas, días cotidianos de sexo trabajo y mentira. Una vida adulterada. Escuchada su voz, Rose se dispuso a tejer gotas de lluvia. En su alcoba el vacío: océano evaporado. La sal recubría sus labios. El deseo se pinta en una pared con el carmín de las cerezas que revientan contra el blanco impoluto de la virginidad. Conocemos la existencia del espasmo: un tsunami tangible, físico, que derrota el ansia. Tus labios tocan el calambre y no es por falta de potasio. Es universal el dolor que provocan las noticias. El calor del sol propicia un amor de escarabajos. Lo sabían, aquellos tibios gestos a miles de kilómetros se debían al zumbido de una mariposa. Hoy la ciudad huele distinta, charcos de lluvia rojiza. No importa la edad, el sexo ni el color: siempre ocurre. La habitación estaba desnuda, las calles llenas de puntos negros. El mar vaciándose lentamente, los vómitos del hombre en la orilla. Montañas escupiendo entrañas. Tu cuerpo era una quimera. Se estremecen las hojas del limbo, brotan clámides de sus tallos que anuncian primaveras secas en sus enjambres. Cielos polinizados por proxenetas esperando renacer en otro vientre. Pese a ello, un sorbo de plomizo cielo anuncia el instante: en los ojos irisados de la tierra observabais flores de aire, el estremecedor silencio de las lenguas dio paso a un bosque de agua: hojaspeces en un mar etéreo. Hoy secas del incómodo sopor ya las lenguas se van envileciendo y van pronunciando nombres en vano desgajando el sueño de las pupilas, durmiendo el gusto en el vulgar silencio que nos muestran dos párpados cerrados. Así transcurrían las noches a expensas de camas para descansar, aguardando la vigilia del hambre. Los ríos habitan cuerpos sedientos que se desmenuzan en sus orillas, convirtiéndose en suave y dulce limo. Tras una historia de acogida buscamos saciar la orfandad en el calor de los cuerpos, junto al vacío de los ojos. No te encuentras pero te sabes y eso es lo importante. Yacen desnudos en mitad del desierto, han muerto de frío a pesar de los cincuenta grados.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Vacío


El vacío, cuentan, se mide en el aire y es tan pesado como el aguacero. A pesar de todo, este vacío es rellenar agujeros de viento con la ausencia de un recuerdo. En cuanto a la voz de la calle, por más que la escuches, aun cuando por tenaz cantinela de medianoche, mas por que asome sus labios en las aceras, no dejará de ser suelo, en cuanto pisemos, en cuanto pises, su piel con la suela de los zapatos. He de decir que los pasillos de salud mental me recuerdan a las galerías de los museos: frescos, rostros oleaginosos, minimalistas, buscando la forma -el dibujo- dando ligeras pinceladas en busca de la primera y -acaso- la última obra de arte. Nos pasamos la vida respirando el humo de un tubo de escape. Tras los árboles se esconde la última orina de un perro, el arriate majestuosamente abonado, el olor del desodorante. Sudar es demasiado erótico pero eso ya lo sabías. Hoy vivimos presos de la horca: el nudo de una corbata, la faja desmedida, el estorbo, eso es, el estorbo de intentar ser, para no ser nada. Recuerdo a la chica del segundo bé: se quitó la camisa y poco a poco se vació el mundo alrededor de su cuerpo, ahogando la habitación con su ser. No sé qué será de ella ahora. El primer poema que te escribí fue algo parecido a un un alambique que me ayudase a destilar la última gota de ti que aún permanecía en mi cuerpo. Recuerdo los pasos que te llevaban a ese bar, los zapatos que se amoldan a tus pies, el sustento del mundo, el cimiento del edificio, cuida tu azotea –dijiste- recoge la ropa, vaya a ser que el viento se la lleve y te quedes desnudo ante los demás. Termino de escribir bien entrada la madrugada: estoy dormido, tanto, que casi no respiro. Me queman los ojos cuando miro tu fotografía. Mi tiempo es breve, el cigarro se consume tan rápido como tu sonrisa; ceniza: las comisuras de sus labios. Paseo por la calle y observo cómo abre las piernas aquella escultura para la mirada de los turistas, deseando que el sol caliente su marmóreo sexo, como mi vecina del quinto. Por la noche un río de farolas alumbra un parque de botellas junto a bazares de betún en latas de conserva -y a algunos les parece bonito -bajo el aroma de las heces -domesticadas- de sus perros. Definitivamente, Dios se equivocó de collar. Siempre la misma pregunta: ¿Estás? Sí, no, tal vez. ¿Vienes? Sí, no, tal vez. ¿Vas? Sí, no, tal vez. ¿Voy? Sí, no tal vez. Estoy. Esta mañana se ha caído un nido de aquel árbol ,nadie se ha dado cuenta, dos gorriones han perdido la vida, otra catástrofe natural,otra, otra, otra, otra, y los telediarios no se han hecho eco. Me parece que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, pero ya es jodido saber que la ficción y la realidad, a veces, muchas veces, coinciden. Ciertamente, no sé si son los días, las horas, los meses o los años. En esta cárcel los barrotes no pueden fundirse, sólo encerrarse en una esfera. Hay extraños momentos de miradas ecuánimes, rutilantes destellos púrpuras de ojos cristalinos. Existen horas muertas, vacías, ciegas, dispersas, en las que el sonido es un zombie de medianoche. Hace frío en la habitación, oigo la madera quebrarse, el aire juega con la cortina. No creo en fantasmas. Tengo mucho frío. Ansioso revolotea el gorrión, a punto de iniciar el último vuelo que le lleve a dar con el pico en la acera, el otoño poda los nidos con navajas de lluvia. Siempre supe que esa sensación que llaman amor no deja de ser un encuentro de extremos que se repelen pero que se necesitan. Como la vida y la muerte He aprendido que alguna vez nos rasgaremos las vestiduras. Besaremos la mano hiriente del que nos mata poco a poco, mas nunca reconoceremos nuestro error. Hoy sólo puedo darte lo que en mí ves, que es nada, sólo mis oídos y el calor de mis manos, lo siento, no tengo nada más que este vacío para compartir.