Es efímera la claridad. Cuando el sol se marcha los girasoles entristecen. Tras el incendio: restos de carbón. Cuando la luz desaparece queda la sombra. Bastan sólo unos segundos.
Ilustración: Nacho Montoto
3 comentarios:
Anónimo
dijo...
Qué fructífero eres, escribes un poema al día casi, ojalá yo también escribiera tanto pero no se me ocurren tantas cosas y con tanta frecuencia, serán las drogas... Te pondré en los favoritos de mi blog para que tú también incluyas al Diario de un gato nocturno en tus favoritos. Salud y Libertinaje
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Qué fructífero eres, escribes un poema al día casi, ojalá yo también escribiera tanto pero no se me ocurren tantas cosas y con tanta frecuencia, serán las drogas...
Te pondré en los favoritos de mi blog para que tú también incluyas al Diario de un gato nocturno en tus favoritos.
Salud y Libertinaje
curioso el giro que aporta este girasol de sombra
Me vas a comer la polla de tal forma y te vas a relamer de tanto gusto, que se te van a quitar las ganas de dirigirte a mí en femenino.
Muchos besos!!
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