Las siete de la mañana,
la almohada a cinco metros de mi cabeza,
en mi boca el sabor a pizza,
mi estómago es una feria.
No consigo ver la ventana,
un platillo volante sobre mi habitación,
cien mil perros ladrando en mi cabeza,
los polvitos mágicos no hacen efecto: maldito ibuprofeno.
Tres océanos en la boca,
un tsunami hacia el cuarto de baño.
No volverá a ocurrir,
hasta que recupere la lucidez,
entonces, volveré a emborracharme.
3 comentarios:
Antes de recuperar la lucidez, viene la autojustificación. El mítico puedo dejarlo cuando quiera. Pero es tarde para dejar nada. Volverás a emborracharte.
Me apetecia decirte, que me gusta tu forma de contar las cosas
Un saludo
white label
cutty shark
jack daniel's
recetas
que no cubre
la seguridad social
Publicar un comentario