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viernes, 5 de julio de 2013

Un poema de Carmen Garrido



I

Dentro de la matriz,
las banshees espolvorearon suavemente a lo que será.
Talquistina y colonia de nombre extraño
Penhaligon's (la preferida de Churchill)
para dar carácter y elegancia
Cantaron las hadas
Lili Marlene, serás seductora y terrible...
Apartan los payasos y los arlequines,
engendros de melancolía.
Strudel de manzana, canela y nueces
algo de pecado, de erotismo, de avidez.
Té de menta verde
para mantener alerta,
Chablis sobre la incipiente cabellera,
siempre hay que celebrar la vida.
Fotografías
el color moreno de la piel heredada
los ojos verdes de un antepasado perplejo
la luz de la sonrisa materna
la calle Saint Antoine del Marais
el río Itaqui visto desde una avioneta
un geoglifo del desierto de Atacama
un pasillo del Hermitage.
Las mujeres de la bonanza
acariciaron el cordón umbilical y susurraron:
Vamos, ya es la hora. Acaba de amanecer.

Carmen Garrido

Garum.
Poesía Devenir, 2011.
Premio Nacional de Poesía 'Fundación Cultural Miguel Hernández' 2011.