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jueves, 14 de marzo de 2013

Un poema de Martha Asunción Alonso

CUARZO


TE llamaremos Cuarzo.

(Cuando yo era una niña, 
coleccionaba láminas de lumbre.

-Aquí la mató el tren.
Nadie dice su nombre. Cuentan que estaba loca
por amor-.

Recogíamos oro de las lindes.
Luego, bajo la parra, 
hacíamos recuento del tesoro:
Lavábamos despacio
cada grano de arena, cada letra;
trenzábamos collares -el futuro-,
dejábamos pasar
la luz como un puñal por nuestros cuerpos).

Yo te llamaré Cuarzo. Por entonces
-la sal,
la compañía-,
por las reinas translúcidas que fuimos.

Sin miedo al arañazo.

Martha Asunción Alonso

La Soledad Criolla.
Ediciones RIALP, S.A, 2013.
Premio Adonáis 2012.