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jueves, 28 de marzo de 2013

34

Es hora 
de asumir las constelaciones 
como propias. 

Alberga la esperanza 
de alcanzarlas 
más temprano que tarde. 

La espera
es calma.

La noche aviva este capricho,
lo mece junto a los atrapasueños
apenas unas horas.

Asoma azul la luna,
no hay tiempo para más.