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lunes, 11 de abril de 2011

Sueño ciconiforme

Un niño mira al frente
y observa a una niña
de ojos grises
y churretes en la cara,
es su abuela, su madre y su hija.

Si levanta la mirada
podrá divisar
a una cigüeña vieja
que yace en el campanario
rodeada de golondrinas
que besan su pico,
le traen agua
antes de iniciarse en el viaje a la espesura.

Y qué importa la espesura
si no existe descendencia,
cuando el sol pudre los tallos
que asemejan ser cabellos
y desgasta la mirada
de una madre, de una hija,
de una abuela con churretes
que germinan tierra ajena
mientras lloran las campanas.

Qué terrible sonsonete.

1 comentario:

Miguel Sánchez Ibáñez dijo...

Se agradece leer versos que te mecen. :)