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martes, 28 de febrero de 2012

ESPEJOS Y MARIPOSAS

(Anatomía de un sueño)
Una mariposa abre sus alas sobre el espejo roto del jardín, el cielo de otoño y los niños observan en silencio el azote del viento tras la ventana.
Mariposa ahogada al contemplar la belleza de sus alas, inmóvil ante el espejo, llueve en derredor.
La muerte no deja lugar a dudas.
Salgo al jardín, extiendo mis manos y recojo el espejo, algunos trozos yacen esparcidos junto a los viejos columpios, el viento los lanza hacia mi cara, hieren mis mejillas.
Adiós, mariposa.
Adiós, bella niña.
Un sueño que a menudo se repite.
Debajo de mi piel hay una niña dormida. La observo a través del espejo, me muestra la historia de mis antepasadas, tensa mi vientre.
Oscura la noche, llena de fábricas y artificios, presagio de cuervos.
Mariposas de humo danzan junto al débil esqueleto de sus alas hacia mi habitación, buscan mi cuerpo.
Una vieja historia, una infancia corta, una familia de humo, elementos necesarios para alimentar el sueño de una niña pobre. No más, no más.
Rasgar el azogue del espejo para convertirlo en simple cristal transparente, el miedo a reconocerse.
La rotura es la salvación.
La ruptura es la decisión.
Roto el espejo, insomnio es lo que queda.
Un funeral.
¡Gritad tres veces mi nombre. Gritad tres veces mi nombre. Gritad tres veces mi nombre!

1 pajaritas:

moonlight dijo...

llevar una niña dormida debajo de la piel.